Francis Drake, La Rosa de Albión

Nombre: Francis Drake
Nacionalidad: Inglesa
Barco: Golden Hind
Asaltos: +50
Muerte: Disentería
Años de Pirata: 1572-1596
Que Francis Drake estaba destinado a ser un corsario se veía venir desde pequeñito.

y no porque su infancia fuese miserable o su familia pobre de solemnidad, no, únicamente que el destino juega estas pasadas.

Francis nació en el seno de una familia jovial y tuvo una infancia feliz.

Su historia comienza el día que su padre Edmund Drake, granjero católico, conoce a Mary Mylwaye.Era Mary una muchacha rotunda en sus formas, con dos pechos enormes como calabazas y una melena pelirroja que hacía intuir el color de fuego de su sexo.

El problema residía en que su familia era protestante y no aceptaría de ningún modo la unión de su hija con un católico.

El trato con la muchacha cada día era más difícil. Era imposible hablar con ella y no mirar la inmensidad de sus senos o la rotundidad de sus nalgas y sobre todo, Mary dejaba entrever que se moría por sus huesos.

Una tarde de Mayo Edmund no pudo más. Estrechó a Mary entre sus brazos y mientras la comida a besos intentaba abarcar con sus manos el inmenso busto que poseía.

Pero la urgencia era mucha y tras un par de roces mas, la puso a 4 patas en la hierba y la penetró con ansia y frenesí, con el resultado de eyacular a los 4 empujones.

Muy no se sintió defraudada ni mucho menos. Se tumbó junto a él y le abrazo y acarició mientras se relajaba. Una vez satisfecha la inmensa necesidad, Edmund, se volvió hacia ella y comenzó a besarle suavemente por todo el cuerpo.

Empezó por sus ojos, sus mejillas, las orejas, aquellos labios carnosos y sonrosados, descendió por el cuello terso y con olor a cebada y llegó a aquellos pechos enormes, que desafían la ley de la gravedad y que le tenían completamente obnubilado.

Siguió posando sus labios sobre su vientre, rodeando el ombligo con la lengua, continuó descendiendo hasta alcanzar aquel monte de Venus pelirrojo que se ofrecía ante él sin ningún tipo de rubor.

Se empleó despacio, sin prisa, recorriendo con su lengua cada pliegue de aquel sexo que olía a almizcle mientras oía gemir a Mary con ansiedad.

Los gritos y las contorsiones le indicaron que ella estaba satisfecha con el resultado. Y muy satisfecha pues sin darle tiempo a reaccionar, se arrodilló ante él, introdujo su miembro en la boca y comenzó a succionar de una manera frenética.

Tanto placer le causaba aquella felación brutal que sin darse cuenta, termino en su boca.Y Mary seguía tan amorosa como siempre.

A la mañana siguiente, Edmund Drake renegaba de la fe católica y abrazaba el protestantismo. Y noche tras noche abrazo a Mary con la misma pasión y amor que el primer día.

Que debía ser mucho pues el matrimonio Drake tuvo nada menos que 12 hijos.

El primero de ellos fue nuestro querido Francis, quien a edad tan temprana tuvo que compartir los pechos de su madre con su padre, quien era incapaz de pasar un día sin besar y estrujar aquellos cantaros enormes.

Con las luchas de religión en pleno apogeo, la familia Drake se trasladó a Kent donde Edmund fue ordenado Diácono y pudo establecerse de manera definitiva.

Consiguió convencer a Norman, su vecino, para que aceptase a Francis como aprendiz. Era Norman un comerciante que trabajaba la ruta con Francia y Francis no tardó en hacerse con el mar y con sus secretos.

Además, pasaba con Norman mucho tiempo pues cuando su padre no estaba ministrando con los oficiales de la armada, estaba copulando con su madre y haciendo hijos uno tras otro.

Norman le enseñó un montón de secretos sobre el mar y le tomo tanto afecto como a un hijo.Hijo que no tenia pues su única pasión era el comercio y el mar.

Y las putas.

Al no estar casado, Norman recurría con frecuencia a sus servicios para aliviar tensiones y darle alegría al cuerpo, con la mala suerte de contraer el mal francés. En aquella época, la sífilis era una sentencia de muerte y él lo sabia.

Legó todos sus bienes a Francis y murió sabiendo que era una buena decisión.

Con 13 años, Francis vendió los bienes de Norman lo que le permitió entrar como marinero de rol en vez de como grumete semiesclavo.También dio un buen dinero a sus padres, pues aunque no pasaban necesidad ellos no paraban de copular y la familia de crecer ( Había momentos en que realmente no sabia cuantos hermanos tenia ).

El mercante en el que navegaba hacia la ruta de las Indias Orientales y es allí donde vivió uno de los episodios mas desagradables de su vida.

El sexo para él no era desconocido, teniendo los padres que tenia pero nunca en sus 14 años de vida, había sentido necesidad de aliviarse con una mujer.

Hasta que en una taberna hedionda de un puerto que no recordaba, tras consumir varias rondas de vino con el resto de la tripulación, pensaron que era hora de que tuviese su primera experiencia sexual.

La puta que le eligieron olía peor que un batallón de arcabuceros en primera linea del frente, estaba gorda como fray Gervasio y tenia menos dientes que un ternero recién nacido.

Ademas de estar borracha,claro.

La vida no debía ser muy benigna con ella y por eso decidió escarnecer al jovencito de 14 años con el que iba a copular.

Cuando le bajó los pantalones, la risotada se escuchó en toda la taberna.Y los gritos sobre el tamaño “mínimo” de su herramienta también. Francis se puso muy nervioso y cuando aquella criatura infernal se metió el pene en la boca, del asco, los nervios y la tensión, eyaculó sin mas.

Las carcajadas y las mofas debían oírse desde Londres y para su oprobio, desde ese día se le conocería como Francis “El rayo”.

Obviamente, tras el incidente, no había día en que alguien de la tripulación, no sacase a colación su “Tamaño” o su “Rapidez” y fuese motivo de burla un día sí y otro también.

Ante una situación tan insoportable, Francis cambió tanto de barco como de zona de actuación y se dedicó a mercadear en el cantábrico y el golfo de Vizcaya.

En esas estaba cuando su primo, otro pirata ingles llamado John Hawkins, le convenció para que se embarcase con él en la aventura del trafico de esclavos.

Francis no se lo pensó 2 veces, puesto que sabía que era un negocio muy lucrativo.Pasaron por Cabo Verde, Guinea y San Jorge donde secuestraron a más de 400 personas y cruzando el atlántico, las vendieron en Dominica.

La expedición la conformaban 6 embarcaciones y pese a lo que se ha dicho desde el bando ingles ( Que van a decir los hideputas ), Tras vender los esclavos ( Cosa prohibida por La Corona Española que no aceptaba esclavos ) y sabiendo que habia tregua en España e Inglaterra, se dedicaron a todo acto de pillaje y robo Durante el año que va de 1567 a 1568.

En una de esas estaban cuando una tormenta los arrastró por el golfo de México hasta Veracruz. Allí decidieron reparar las naves y para asegurarse una cierta tranquilidad, secuestraron a varios notables y llegaron a un pacto de no agresión con el Virrey.

Tuvieron la mala suerte de ser encontrados por una flota de caza al mando De Francisco de Luján, quien se pasó por el forro el pacto de no agresión y se lió a cañonazos con los herejes.

El resultado fue el de la mayoría de las veces, 4 barcos hundidos, 500 herejes camino del purgatorio y todos los productos del pillaje recuperados para la Corona.

Francis y John consiguieron volver a Inglaterra a duras penas y con un odio atroz hacia quien les había dado una buena somanta de palos.

Una vez en casa, fueron recibidos por la reina Isabel que, aunque no públicamente, les felicitó por haber estado jodiendo la marrana a los españoles durante un año.

También les indicó que no podrían salir al mar durante el próximo año pues debía mantener las formas con Felipe II si no querían entrar en guerra otra vez.

John pensó que el año que iban a estar en el dique seco era un buen momento para casar a su primo Francis y sin mas preámbulos concertó su boda con el padre de Mary Newman.

Cuando le dio la buena nueva a Francis, este casi sufre una apoplejía. Intentó por todos los medios cancelar la boda e incluso amenazó con echarse al mar antes de tiempo.

El ataque de histeria fue cortado de raíz por 2 hostias como 2 panes que le propinó John. Después se sentó colé y le explicó que Mary no era una puta de taberna portuaria. Era una chica de buena familia, modesta y tímida que posiblemente no habría visto un pene en la vida.

Por tanto, nada debía temer sobre su tamaño y la rapidez en acabar el asunto. Ante el asombro de Francis, John le explicó que por mucho que huyas, tu reputación siempre te persigue y más entre marineros borrachos que navegan a lo ancho y largo de la tierra.

Para finalizar la arenga, le aseguro que si no se casaba, le sacaría las tripas como a un cochino y le haría tragar su minúsculo pene pues nadie destrozaba el honor de John Hawkins y vivía para contarlo.

Ante esta situación, Francis acepto el enlace y una tarde de Mayo de 1569, estaban de boda.

Ya había conocido a Mary el mes anterior, en un té que preparó su familia para que ambos novios se conociesen.Le pareció una joven encantadora, tímida y nada dispuesta a las excentricidades.

Y allí estaban, en el tálamo nupcial dispuestos a consumar su matrimonio. La verdad es que no se sabia quien estaba mas nervioso.

Francis opto por ser el el que llevase la voz cantante, pues Mary parecía petrificada. Se puso tras ella y comenzó a desabrocharla el vestido, se lo quito, siguió con la bajo falda, las enaguas y la combinación y por fin vio a su mujer desnuda.

Era Mary una mujer menuda, frágil, de cara angelical y pechos pequeños y nacarados.Su pubis era de un rubio casi albino y las nalgas eran estrechas y pequeñas como manzanas.

Ella a su vez desnudó a Francis y no mostró el mas mínimo rechazo cuando vio su miembro. Se recostó en la cama, atrajo el miembro de Francis hacia si y dejo que la penetrara sin apenas moverse.

Por desgracia, Francis no había mejorado mucho en sus habilidades amatorias y volvió a eyacular al segundo empujón.Mary no dijo nada y permanecieron un rato abrazados en silencio.

Estaba claro que Mary no era como su madre ni el como su padre, pero el sentir a su mujer tan cerca y desnuda hizo que su miembro volviese a la vida y esta vez, la cosa resultó mucho mas satisfactoria.

El resto del año lo pasó con muchos proyectos en compañía de John pero sin descuidar ni un día a su mujer, con la que surgió una complicidad sexual que les alegraba las noches y los días y el desayuno y la cena, etc. En definitiva, fueron unos émulos de sus padres, menos rotundos en las formas pero igual de vivarachos.

Una vez pasó el times suficiente para que felipe II se olvidase de ellos, volvieron al mar, a joder a los españoles en 1570 y 1571

Y volvieron a recibir hostias hasta en el cielo de la boca.

En 1572 Francis fue a por el premio gordo.Con una flota bien pertrechada se dirigió hacia Nombre de Dios, el lugar que elegía la flota de indias para aprovisionarse en el istmo de panamá.

La verdad es que el muchacho los tenia bien puestos pero atacar la flota de Indias era una locura más grande que intentar conquistar el Perú con el palo de una escoba.

Cuando atacaron, la flota ni se molesto en entrar en formación, los cañoneo desde los galeones, hiriendo y matando a mansalva.

De este enfrentamiento Francis sacó, una herida en una pierna que le dolería toda la vida, una lección de humildad que le hizo mejor persona y el convencimiento de que contra los galeones, poco había que hacer.

Estando en un estado de abatimiento bastante grande, tuvo la fortuna de conocer a un marinero francés que le abrió bastante los ojos.

Guillermo La Testú,que así se llamaba el malandrín le explicó lo que todos habían aprendido a base de hostias y que Francis, por más que se llevaba, no acababa de aprender.

A las flotas españolas no se las podía vencer, lo mas inteligente era atacar a los pequeños barcos que llevaban las riquezas a las grandes carracas que luego eran escoltadas por los galeones.

Esta idea seria la que pondrían en practica los piratas de S.XVII y S.XVIII que en cuento veían un navío de linea salían por piernas como alma que lleva el diablo.

Y esto mismo hicieron Guillermo y Francis.Tuvieron la suerte de encontrar u pequeño convoy de camino a la flota.Aunque decir suerte es decir mucho, es verdad que Francis capturo un copioso botín pero solo quedaban 30 almas para disfrutarlo.

La inmensa mayoría de sus hombres, e incluso Guillermo, habían muerto por la férrea resistencia de los españoles.

Y eso que eran solo mercantes, si llega a ser un convoy con barcos de guerra, no tenia la más mínima duda que habrían ido al otro barrio con sus compañeros.

Pero los 30 que llegaron a Plymouth eran ricos de por vida.La reina llamó a Francis y en privado, le felicito y le agasajó.

Corría el mes de agosto de 1573 y Francis decidió que era hora de dedicar su tiempo y su vida a Mary.

La única pega es que ella no quedaba embarazada.Y no era por falta de intentos pero estaba claro que uno de los 2 era estéril.

Según la legislación vigente, podía haberla repudiado por  no darle hijos pero eso era algo que Francis ni se planteaba.Quería a su mujer y lo que es más importante, la deseaba igual que el primer día.

Aún recordaba la primera vez que la penetró por detrás.Los gritos desgarrados que profería consiguieron que tuviese una erección como nunca en la vida y el placer que sintió le hizo desearla todavía más.No tendrían hijos pero sexo iban a tener toda la vida.

Tras 4 años copulando y viviendo a cuerpo de rey, la reina de verdad, Isabel I, volvió a llamar a Francis Drake.Sabiendo que España era prácticamente invencible en el Atlántico, había decidido tocarle los aparejos a Felipe II en el pacifico, que estaba bastante más desprotegido.

Francis armó 5 naves y enroló a 167 hombres para cumplir la misión.Era el mes de noviembre de 1577 y al llegar a las azores se encontró con una sorpresa.2 navíos de linea españoles le estaban esperando con lo que tuvo que dar la vuelta y volver a atracar, mintiendo como un bellaco pues achacó su vuelta al mal tiempo.

Que debió de mejorar mucho en diciembre (jajajaja) pues volvió a salir a alta mar.

En este viaje Francis embarcó a su hermano John para no sentirse tan solo pues su primo John Hawkins estaba en España jugando a doble agente.

La expedición no pudo empezar mejor pues capturaron un mercante portugués que unieron a su flota.

3 meses después, arribaban a Brasil, donde la cosa empezó a ponerse fea.Cuando bajaron a repostar agua y alimentos fueron recibidos de manera hostil por los indígenas y apenas pudieron aprovisionarse.

En tan pésimas condiciones, siguieron descendiendo por la costa hasta llegar al río de la plata.

Allí la situación se hizo desesperada, si no reponían provisiones acabarían muertos de sed y de hambre antes de haber disparado un solo tiro.

Aquello no se parecía en nada a lo que habían soñado, no había ciudades españolas llenas de oro, no.Lo único que había era una masa verde infinita infectada de indios emboscados que no les daban cuartel.

Para la misión Francis determinó que serian el y su hermano John quienes se acercarían a tierra a aprovisionarse con 2 de los barcos.

nadas mas pisar la arena de la playa, aquello se llenó de flechas envenenadas, de gritos y de muerte.Pero no se podían rendir, por tanto, formaron una columna y avanzaron hacia el interior soportando la lluvia de flechas que les lanzaban los indígenas.

Por suerte, encontraron una cascada no muy lejos de donde habían desembarcado, donde pudieron hacerse fuertes y mantener a raya a los indios, gracias a la eficacia de sus mosquetes.

En ese pequeño intervalo, pudieron cargar los toneles de agua pero la comida era otra cosa, con el ruido de la escaramuza, no había quedado un animal en kilómetros a la redonda, con lo cual, tuvieron que conformarse con un poco de fruta que pudieron recoger antes de emprender el camino de regreso.

Una vez que abandonaron la protección de las rocas, los indios redoblaron su ataque con mas agresividad, si cabe. A ellos no se les acababan las flechas, mientras que a los hombres de Francis cada vez les quedaban menos municiones.

Solo quedaba una salida y esa era correr.

Tenían que llegar a los barcos con la mayor cantidad de agua posible, pues si no, no habría mas expedición que emprender. La consigna fue clara, que cada uno cuidase de si mismo y se olvidara de los demás.

Emprendieron la carrera sin mirar atrás, preocupados solamente en salvar su vida.

Cuando llegaron a los barcos el panorama era desolador, habían perdido tantos hombres que solo podrían tripular un barco, teniendo que dejar el otro en manos de los salvajes.

Y lo peor era que su hermano estaba entre los que no habían llegado a la playa.

Haciendo de tripas corazón, embarcaron y se alejaron de aquella maldita costa que no les daba un respiro.

El resto no fue mucho mejor, fueron perdiendo hombres y barcos a medida que descendían hasta solo quedar unas pocas decenas a bordo del Pelican, el barco de Francis.

Consiguen aprovisionarse decentemente en Puerto San Julian y de ahí pasan al estrecho de Magallanes, donde como es habitual, las pasaron putas para cruzarlo.

Antes de cruzarlo, Francis decide rebautizar el barco, pues estaba visto que el nombre anterior no les había traído mucha suerte y pasa a llamarse Golden Hind.

Aunque el nombre no debió tener mucho efecto pues tras pasar el estrecho e ir a repostar a La Mocha, el pobre diablo volvió a ser herido.La verdad, este maldito viaje se le estaba haciendo muy pesado.

Por fin, habían llegado al pacifico. Era hora de poner en marcha el plan de Su Majestad.

El primer golpe lo lanzó sobre Valparaiso, aunque su ataque fue rechazado, pudo capturar un barco repleto de tesoros que les resarció del fracaso.

La siguiente parada era Coquimbo pero al llegar y ver aquello lleno de soldados ni siquiera se planteó atacar.

Las cosas no habían salido ni mucho menos como pensaba pero al menos estaban en el pacifico, era navidad y había que celebrarlo.

La verdad es que lo celebraron a lo grande, pues consiguieron apresar a 2 mercantes llenos de licor y especias y aunque siendo honestos, a los españoles no les habían hecho ni cosquillas, el tener el barco repleto de tesoros les hizo pensar que ellos solos habían derrotado al imperio.

Y eso siempre anima.

En febrero de 1579 llega al puerto del Callao, donde descubre algo que le fascina.Su nave esta bien artillada y aunque solo es un barco, a quien ataca es a barcos mercantes que apenas llevan algún mosquete.Y aunque la tiene casi repleta de los tesoros que ha robado en el ascenso, puede sin embargo echar a pique a los demás barcos aunque no pueda saquearlos.

Y a eso se dedica.

En Callao, asalta 2 barcos y manda al fondo del mar a otros 5, retirándose para almacenar la carga y volver al día siguiente a por más, pues sabe que las fuerzas de tierra todavía tardaran en llegar.

En el asalto al puerto uno de sus hombres, que habla Español , escucha como un marinero le grita a otro que no se resista, que la armada del almirante Toledo viene a la caz de esos cabrones.

Asi se lo transmite a Drake.Francis no es tonto, sabía que esto era lo más probable que ocurriese y que no puede hacer mucho más, tiene el barco casi lleno y no va a esperar que los barcos del virrey del Perú le den caza.

A la mañana siguiente pone rumbo Norte, con la esperanza de llegar al virreinato de Nueva España antes de que le cace el almirante Toledo.

Esto que parece una tontería, pues sigue en territorio de La Corona de Castilla, en realidad estaba muy bien fundamentado y si no, mira lo que pasó.

Cuando los desmanes que estaba causando Drake llegan a oídos del virrey del Perú, éste prepara una armada de 3 barcos comandada por su hermano, Luis de Toledo y salen tras él.

Tras tocar 2 o 3 puertos viendo lo que ha hecho Drake , en la flota surge una disputa, el capitán de bandera Pedro Gutierrez de Guevara expone algo que tenia muy claro.

Si continúan haciendo cabotaje, no alcanzaran nunca a Drake.Lo mejor es poner rumbo a Nicaragua para llegar allí antes que el cochino pirata ( Que va a tardar mas por cojones pues no conoce el pacifico ) y darle caza.

Si el pirata llega antes, empezaran las dudas sobre si el virrey de Nueva España respetará la autoridad concedida por el virrey de Perú a la flotilla y este, se les escapará.

Por desgracia, su opinión no fue tenida en cuanta hasta que fue demasiado tarde.Cuando el almirante Toledo se dio cuenta que Francis ya no perdía tiempo en saquear los barcos, si no que los hundía directamente, decidió hacer caso de Don Pedro Gutierrez y puso rumbo a Nicaragua.

Era tarde, lo sabia, pero juró que no se detendrían en Nicaragua, si no, que seguirían ascendiendo rumbo norte hasta dar con el maldito pirata.

El suspiro que dio Francis al llegar a Nicaragua y no ver a la armada de Toledo allí, debió oírse hasta en Londres, aunque por alguna razón no se quedó del todo tranquilo.

Por eso, a partir de ese momento, prefirió navegar de noche y por supuesto, ni acercarse a un barco que pudiese revelar su posición.

Aun así, una semana después divisaron 3 velas en el horizonte y supieron que habían pasado de ser el cazador, a ser la presa.

Ahora se trataba de ver como salían de esa situación y ver cual era la mejor opción de volver a Inglaterra con vida y a ser posible, con la carga que llevaban.

El enfrentamiento directo estaba descartado pues contra 3 barcos nada tenían que hacer, por tanto, utilizarían el despiste.

Siguieron navegando rumbo norte, pasando por Nueva España, San Francisco y la alta California donde fondearon.

Aqui es donde empezó la estratagema. No tenían mucho tiempo pues Toledo les estaba echando el aliento en el cogote pero había que arriesgar.

Trabaron conversaciones con los indígenas, haciéndoles saber que habían encontrado un puerto natural, de características muy especiales que haría que se pudiese crear una colonia que importunase a los españoles. La habían bautizado como Nueva Albión y ahora se dirigían hacia el paso del Noroeste para comunicárselo a su Majestad Británica.

Al día siguiente volvieron a poner rumbo norte.

En un momento, giraron hacia las Islas Vírgenes donde se ocultaron y  esperaron. Un día después vieron pasar a la armada de Toledo a toda velocidad con rumbo norte. En cuanto los vieron desaparecer en el horizonte pusieron rumbo oeste y que coño, rezaron.

Llegaron a las Molucas, rodearon el cabo de Buena Esperanza y en Julio de 1580 pasaban por Nueva Guinea donde por fin, respiraron tranquilos.

3 meses después llegaban a Inglaterra donde Isabel I tenía preparada una gran escenificación para meterle el dedo en el ojo a Felipe II.

Utilizando la excusa de que Drake había circunnavegado el globo ( Manda cojones, cuando Elcano lo sabia hecho casi 70 años antes ) preparó una gran recepción invitando al embajador español.

Todo se desarrolló con gran boato, Francis Drake fue nombrado Sir por la reina y esta, con gran desparpajo, exhibió un montón de tesoros “encontrados” por Francis en su vuelta al mundo.

Estaba claro que el oro era español, pues llevaba el sello de la Corona de Castilla y sabia que eso iba a escocer mucho al estirado de Bernardino de Mendoza, embajador español, intimo de Felipe II y conocedor del mas hondo secreto que guardaba Isabel I, la reina virgen.

Este no era otro que el tórrido romance que habían mantenido Isabel y Felipe cuando este había sido rey consorte de Inglaterra.

Muchos han tildado a Felipe II de rey monástico, un hombre de profundas creencias religiosas que antepuso siempre las razones de estado a su propia felicidad.

Nada más lejos de la realidad, un hombre que se casa 4 veces tiene pimienta en el cuerpo y Felipe II tenía mucha. Cuando su padre, Carlos I, le propone casarse con Maria ( 11 años mayor que él y ademas prima de su padre ) gracia, lo que se dice gracia, no le hizo mucha.

Pero hizo de tripas corazón y partió a Inglaterra para casarse. El recibimiento fue bastante frío pues los ingleses no le querían cerca y la visión de Maria le desanimo bastante.

Aparentaba mas años de los que tenia, se la veía histérica e influenciable y bebía mas ginebra que el tercio viejo de Cartagena entero.

Pero estaba perdidamente enamorada de él y las noches de sexo frenético que le dedicó mitigaban un poco la sensación que tenia de estar cumpliendo con una de las peores obligaciones que le habían caído encima.

Un día, Maria le presentó a su media hermana Isabel que al igual que ella quedo prendada de la apostura, inteligencia, educación y exquisitez del infante español.

Él vio en ella a una mujer joven, vivaracha, que sin ser guapa presentaba la lozanía de sus 20 años y que entendía el conflicto que sufría al estar casado con la prima de su padre.

Y surgió la pasión.

Isabel no le dio nada que no le hubiese dado Maria pero se lo dio con mas frescura.Le dio su sexo inmaculado, le succionó el pene con lujuria golosa y grito de dolor y placer cuando la penetro por detrás.

Así durante todo el tiempo que Felipe fue rey de Inglaterra.

Cuando Maria murió, le propuso casarse con ella pero Felipe ya era rey de España con todo su vasto imperio y estaba hasta las narices de los malditos anglicanos.

y el amor se torno en odio.

Bernardino de Mendoza fue un espectador privilegiado de aquel romance y siempre que podía sacaba a colación como se había arrastrado Isabel tras el pene de su señor.

Se acercó a él y le pregunto si le gustaban los tesoros, a lo que el embajador, con una sonrisa enigmática le respondió:

Mucho, Majestad y gracias a su alteza ahora La Corona de Castilla tiene más

Ante el asombro de los demás Bernardino de Mendoza se explicó

” El año pasado, 3 hombres semidesnudos y destrozados llegaron a el poblado de Buenos Aires, en el río de la plata. Se identificaron como ingleses y fueron puestos a disposición del virrey del perú.

Allí contaron que viajaban en una escuadra inglesa al mando de vuestro recién nombrado Sir y que tras muchos padecimientos arribaron a las costas americanas en busca de provisiones.

Tras un ataque enconado, fue hecho prisionero por los indios charrúas que lo convirtieron en esclavo.La vida que llevó fue inmensamente desgraciada, hasta que un día consiguió escapar.Una vez junto a nosotros nos hizo un mapa detallado de donde guardaban los charrúas sus tesoros.

Desgraciadamente no quiso abjurar de su fe por lo que fue entregado a la Santa Inquisición y quemado por hereje en Nuestra Señora de La Paz.

Su nombre era John Drake.

 

Isabel quedo demudada y mientras tanto el embajador se acercó a Sir Francis Drake que estaba en estado de shock y le dijo en un castizo Español

“Ves Paquito, tu sigue tocándonos los cojones que nosotros te dejaremos sin familia”

En 1585 estalla la guerra entre España e Inglaterra,  Francis es nombrado almirante de una flota compuesta por 21 navíos y 2000 hombres.

Con furor y odio eterno se dirige hacia Vigo donde se ensaña con la población.Pero como siempre es rechazado y obligado a embarcar perdiendo todo el botín.

Antes de continuar con sus instrucciones decide volver a Inglaterra a lamerse las heridas y recuperarse.Cuando llega, le espera una terrible sorpresa, su esposa Mary ha sido encontrada muerta con un doblón de oro español en la boca.

Y Francis queda abatido. Su desolación no tiene consuelo y piensa retirarse a sus posesiones para no salir nunca mas.

Isabel actúa de forma rápida, concierta el matrimonio entre Francis y Elisabeth Sydenham, hija del gran alguacil de Somerset, que lleva varios años de cortesana junto a la Reina.

En una semana si Francis volvía a estar de boda.Era Elizabeth una una mujerona de infarto, alta, pelirroja, con unos pechos grandes como sandías y unas nalgas prietas como las de uno caballo.

Esa misma noche cuando Francis llego a la alcoba se encontró a Elizabeth vestida con un camisón blanco y tapada hasta el cuello. pensando que ella era reacia a tener sexo con el sintió una punzada de desprecio.

Nada más lejos de la realidad, Elizabeth se dio la vuelta y  mostró como su camisón no tenía tela en la parte trasera dejando completamente a la vista unas nalgas hermosas, redondas, prietas y duras.

Francisc creyó enloquecer ante aquella visión maravillosa. Y sin perder un momento se lanzó hacia ella, la puse yo por detrás Y siguió empujando mientras eyaculaba, agarrado a las nalgas más hermosas que había visto en subida.

El matrimonio con Elizabeth le devolvió las ganas de vivir Y acepto de nuevo el encargo de la reina. Saldría de nuevo a dar por culo a los jodidos españoles.

Esta vez la suerte de Francis había cambiado, na bebo hacia las Islas Canarias donde desvalijó varias naves Y cruzó el Atlántico llegando a la española. Allí asalto la ciudad de Santo Domingo donde para liberarla recaudo 25.000 ducados, después se dirigió a Cartagena de Indias donde con el mismo sistema consiguió recaudar 107.000 ducados.

Al fin, podría decirse que Francis estaba marrana ando bien al imperio español.

Tras varios asaltos más, con más botín Y más incendios, Francis decidió volver a Inglaterra, a donde llegó en julio de 1586, siendo recibido como un auténtico héroe.

En 1587 llegaría uno de los asaltos más famosos de Francis Drake, con una flota bien pertrechada atacó Cádiz Y las saqueo. El odio que sentía hacia el imperio español se vio recompensado viendo como hombres mujeres y niños eran asesinados por sus tropas.

Para mayor gloria, en su vuelta hacia Inglaterra, consigue apresar una carraca de la flota de Indias, aumentando el ya de por sí extenso botín que llevaba.

En 1588, es nombrado Vice almirante de la flota Y participa, como un miembro destacado, en el desastre del arma de invencible.

Su fama en estos momentos, no tiene parangón Y pasa por ser el personaje más querido de toda Inglaterra.

Pero cuando unos un cenizo, sigues siendo cenizo toda su vida. En 1589, Sir Francis Drake es nombrado comandante de la invencible inglesa. Su objetivo, fomentar Y conseguir separar España de Portugal.

Su primera  parada, es en la Coruña, donde sufre una humillante derrota y pierde 1300 hombres y cuatro barcos. Lo más humillante, es que la heroína de aquellas gentes, una tal María Pita, conocía sus vergüenzas, hartándose de reír mientras expulsaban a Francis “el rayo” con la misma celeridad que él satisfacía mujeres.

Pese al fracaso, Francis continúa descendiendo por la costa de Portugal donde cosecharía una de las mayores derrotas de su vida. 12.000 hombres Y 20 barcos no volverían a ver el cielo de Inglaterra.

Ante el dolor de la derrota, en su vuelta hacia Inglaterra arrasó la Villa de Vigo, donde dejó a sus hombres saquear sin compasión. No obstante, 500 hombres más dejaron su vida en la ría de Vigo Y 1000 heridos llegaron hasta Inglaterra despotricando de su comandante.

Ante el tamaño de la derrota sufrida, Francis fue investigado por el almirantazgo y apartado de cualquier cargo sine die, por inútil, memo y cenizo.

Se retiró a la su villa de Plymouth, donde se dedicó a llorar su suerte, disfrutar de sus riquezas y copular con Elisabeth.

En 1595, ante el mal cariz que estaba tomando la guerra contra Felipe II, la reina Isabel volvió a llamar a Francis, ordenándole un ataque en toda regla en las colonias para así destrozar el comercio entre América y España.

Había que jugarse el todo por el todo, por eso, Francis decidió llevar a su primo John Hawkins con él, pues había que jugarse el pellejo en esta misión.

En primer lugar se dirigieron hacia Puerto Rico, al llegar a San Juan, se las prometían muy felices cuando descubrieron un auténtico galeón de la flota de indias anclado, solo, en la bahía.

Atacaron alegremente motivados por el odio que les consumía, sin estrategia ninguna, confiando solo en la superioridad numérica. Pero un navío de 74 cañones es una auténtica fortaleza flotante, apoyada además por los dos fuertes que guardaban la entrada del puerto.

Recibieron cañonazos hasta detrás de las orejas y tuvieron que retirarse con el rabo entre las piernas.

Francis estaba desolado, aceptando por fin que pese a la propaganda inglesa, los españoles la habían vapuleado una y otra vez. Pero John le convenció de que no había vuelta atrás, pues, Isabel I no les perdonaría otro fracaso.

Por tanto, decidieron redoblar el ataque sobre San Juan de Puerto Rico y mientras se afanaba de nuevo en bombardear los fuertes de la villa, vieron aparecer una flota española de cinco fragatas, comandada por don Pedro Téllez de Guzmán que les cayó por la espalda.

Tras la huida y después de lamers las heridas, John y él, decidieron dirigirse hacia el istmo de Panamá, donde se reunía la flota de indias para viajar a España.

Si conseguían a sentar una base en el mismo, podrían capturar a la próxima flota que se reuniese allí.

Cuando llegaron creyeron que la empresa seria fácil, pues el istmo sólo estaba defendido por un fuerte ocupado por 120 soldados. Atacaron con violencia y denuedo pero 120 soldados españoles eran 240 cojones difíciles de matar.

John entregó su alma a una bala de cañón que le alcanzó de lleno Y Francis tuvo que levantar el sitio para no correr la misma suerte.

Decidió atacar la ciudad de Portobello para no volver con las manos vacías pero el 28 de enero de 1596, a los 56 años de edad, Francis Drake, moría de disentería sin haber alcanzado sus objetivos.

Su flota fue destrozada en la Isla de Pinos por la armada del comandante Bernardino de Avellaneda,Enviado por Felipe II para expulsarlos del Caribe.

El saldo de la expedición fueron 3 buques a pesados, 17 hundidos, 2500 muertos Y 500 heridos.

Tras su muerte, siempre ha existido una gran controversia por si Francis Drake fue un héroe o un pirata pero lo que está claro es que fue un auténtico cenizo

 

 

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