Barbarroja, El Corsario del Sultán

Nombre : Jereiddin Barbarroja
Nacionalidad: Turca
Asaltos: +200
Muerte: En la cama
Años de pirata: 1503-1546
Nunca un pirata ha ofrecido tanto como Barbarroja pues por el precio de uno, tenemos dos de los piratas más famosos que han poblado tanto la historia como las novelas.

¿ Quién era ( O mejor aún, ¿Quienes eran ? )el corsario Barbarroja ?

Su nombre hizo estremecer  de miedo a los cristianos y gritar de alegría a los musulmanes, durante gran parte del  siglo XVI.

Es hora de ahondar en la vida de uno de los piratas mas famoso de todos los tiempos que convirtió el mediterráneo en su estanque particular.

Su historia comienza antes de nacer, cuando su padre Yakup, Jenízaro de los ejércitos del sultán conoce a su madre, una cristiana viuda con mucha pimienta en el cuerpo.

Ya sabes, querido lector, como va esto, uno se enamora, se vuelve medio lelo y lo abandona todo por dormir caliente y explicar a la pareja la ¨caidita¨de Roma por las noches, por las mañanas y a la hora de la siesta.

Y así, nuestro buen Yakup abandonó los ejércitos del sultán y se estableció en la isla de Lesbos para dedicarse a la alfarería y a copular con su mujer que es lo que de verdad le gustaba.

La falta de televisión hizo el resto y al cabo de unos años la familia Bin Yakup aumentó en 6 miembros y aunque el bueno de Yakup ponía el mismo empeño en su negocio de alfarero que en hacerle hijos a su mujer, 6 bocas mas que alimentar eran un desafío para la economía domestica.

En estos casos es donde se ve que el destino es un cachondo que cuando va con 2 copas de más suele liarla parda.

Yakup no pertenecía a la nobleza pero no era corto de entendederas y se dio cuenta que para ampliar el negocio en una isla lo mejor era comprar una barquita y comerciar con las islas cercanas.

Es aquí, amigo mío, donde empieza realmente la historia de Barbarroja .

De Niño a Pirata

Has de saber que los Jenízaros eran las tropas de élite del sultán.Eran sus custodios en tiempos de paz y sus mejores tropas en tiempos de guerra.Se reclutaban entre los hijos de los cristianos que habían sido sometidos por el imperio turco y su lealtad era inquebrantable.Eran lo mas parecido a los Templarios y los Hospitalarios que tenían los seguidores de Mahoma.Con una salvedad, eran tropas de infantería.

Y ya me dirás tú que sabe un soldado de infantería del mar y sus misterios ( Exactamente lo mismo que un albañil de partos y nacimientos )

Imagínate pues la hilaridad y algarabía que corrió por la isla cuando vieron a yakup y sus vástagos intentando maniobrar su esquife en la bahía ( Siendo sincero, aquello fue un descojone y a alguno le corrían unos lagrimones mas grandes que cuando la muerte del sultán Beyazid II )

Obviamente, Yakup tenia claro que así lo único que iban a conseguir era estrellar la barca contra las rocas y perder hacienda y dinero ( Si con suerte, conseguían no perder la vida ).

Volvía Yakup ensimismado en sus pensamientos cuando le intercepto el paso uno de los muchos marineros harapientos que mendigaban un puesto en algún bajel para combatir el hambre que los corroía.

A punto de apartarlo de un empellón, se dio cuenta que aquel personaje no era como los demás.Para empezar era un autentico anciano, aunque su porte aun era recio, de cerca no podía ocultar su avanzada edad, estaba claro por sus rasgos que, al igual que Yakub, su origen no era musulmán y lo más impresionante, que pese a la falta de una mano, su mirada desprendía un fulgor y una fiereza que pocas veces había visto antes, ni siquiera en el campo de batalla.

¨Mi nombre es Selim, amigo y si quieres matar a tus hijos, solamente debes volver a subir a la barca de nuevo¨dijo el anciano, con una voz todavía titubeante por la risa.

¨Pero si quieres convertirlos en unos marinos prósperos sin temor a los elementos, deja que sea yo quien suba con ellos la próxima vez¨

Por alguna razón que no atinó a comprender, Yakub se sentó con Selim frente a dos vasos de té y se dispuso a escuchar su historia.

Selim era uno de los mas jóvenes nietos de un capitán de bajel que había servido a las ordenes de Berenguer de Entenza, también este, jovencísimo comandante de los almogáraves que a las ordenes de Roger de Flor habían repartido estopa de la buena entre las tropas turcas de Osman Gazi.

Cuando Roger de flor fue asesinado por el emperador Miguel IX, Berenguer, en un ataque de rabia e ira, arrasó medio imperio bizantino estableciéndose en las costas de neopatria como señor independiente al servicio de La Corona de Aragon.

Sus descendientes allí siguieron hasta el dia en que la suerte cambió de bando y fueron los turcos los que hicieron una escabechina con las huestes mercenarias.

A Selim, como capitán osado y capaz que era, se le dio a elegir, o bien la emasculación y el serrayo del sultán donde servir como eunuco, o en su caso, seguir comandando bajeles y disfrutar del botín y de las mujeres en nombre de Alá.

Y Selim tenia mucho apego a su hombría.

Así pues, siguió comandando bajeles y conquistando puertos y damas sin cuartel, hasta que unos años atrás la desgracia llamó a su puerta.

Como siempre en estas tesituras, la culpa suele ser de las mujeres, del alcohol o de la arrogancia.

Y en el caso de Selim, se juntaron las tres.

Pese a adoptar nombre, vestiduras y usos otomanos nunca se había convertido al Islam y aunque cada vez con menos profusión, todavía le daba sus buenos tientos a la jarra de vino como buen descendiente de españoles.

Y esa noche, por alguna extraña razón, la sed lo atormentaba.

Por si fuera poco, uno de los muchos juglares que vagaba por las tabernas portuarias había estado narrando las aventuras de Roger de Flor y eso, como descendiente directo de aquellos fieros almogáraves le había hecho añorar su vida de mercenario, donde aplastaban ejércitos turcos una y otra vez hasta hacerlos tener miedo.

Ahora no era así, es verdad que obtenían muchas victorias, pero sobre todo los aragoneses, no tenían ni miedo, ni ganas de dejarse ganar una batalla así como así.

Y por ultimo estaba Fátima.

La había conocido en uno de sus múltiples viajes a Constantinopla, sabia que estaba destinada a ser una nueva esposa para Fatith Mehmet pero, a sus 55 años se sentía todavía un hombre, su miembro viril todavía era capaz de satisfacer a una mujer y había visto en los ojos de Fátima el mismo deseo que el sentía.

Y esa fue su perdición. Por sus muchos servicios al Sultán fue perdonado de morir empalado, y por su ultima gran victoria contra los genoveses, le fue amputada la mano izquierda en vez de la derecha.Pero fue desterrado y degradado a la categoría de paria.

Y ahí estaba ahora, sabiendo que se moría de viejo y con ganas de transmitir todo su saber a alguien que pudiese sacarle un beneficio.

Yakub lo tuvo claro, aunque sus hijos no fuesen grandes guerreros, con que supiesen conquistar las olas, le valía.

Y así paso Selim a formar parte de la familia, todos los días, al alba, montaba en el esquife a Yakub y su muchachada y les enseñaba los rudimentos de la navegación, hasta que en unas pocas semanas estuvieron listos para encarar uno de los muchos viajes que trajeron prosperidad a la familia.

Aunque como es natural, la joven camada Bin Yakub bebía los vientos por las historias y los conocimientos que les contaba Selim y menos por la venta de la cacharrera a la que les obligaba su padre.

Y los lobos crecieron.

Al llegar a la mayoría de edad, Ishaq, el mayor se estableció en Mitilene ( En el sitio de la cual, un jovencísimo Cayo Julio Cesar gano su primera corona cívica por salvar el culo a su cohorte ) y quedo a cargo de vigilar y expandir el negocio familiar.

El Odio como forma de Vida Corsaria

Aruj, el segundo, era una fuerza de la naturaleza, alto, fibroso y muy capaz, demostraba su ascendencia Armenia con esa mezcla de pelo rubio y piel aceitunada y quería a Selim casi si fuese su verdadero abuelo.

Había aprendido todo lo que el viejo guerrero le había enseñado y era un alumno aventajado.Al cumplir la mayoría de edad, siguiendo los consejos de Selim, fletó su propio barco y se convirtió en corsario, al servicio de los Hospitalarios de La orden del Santo Sepulcro.

Las primeras capturas fueron fáciles y eso hizo que Aruj sintiese que era un gran comandante, que podía aspirar a cualquier presa y que nadie era capaz de superarle en destreza naval.

Este fue su primer gran error, la vanidad pudo mas que la prudencia y atacó un barco de una de las mas formidables potencias del mediterráneo oriental.

Los caballeros de San Juan

Lo peor de todo no fue la derrota que en si misma ya era suficientemente dolorosa, si no, la perdida de Selim.El anciano almogárave no se perdía ni un asalto desde el castillo de popa y en esta ocasión una flecha enemiga le había cerrado el grifo para toda la eternidad.

El odio que surgió entre ambos contendientes guiaría sus vidas hasta el final.

Por de pronto, Aruj se dio cuenta que había pecado de soberbio, que todavía tenia muchas cosas que aprender y que ya llegaría el momento de la venganza.

Para empezar, dejo el corso de lado como actividad principal y se dedicó mas al comercio ( Solo un poco de lado , que era un jodio pirata y eso se lleva en la sangre )

Una de las cosas que mas beneficios le reportó el dedicarse a comerciar más que a piratear fue la soltura en las lenguas del mediterráneo y así, en unos pocos años, dominaba a la perfección Italiano, español, francés, griego y árabe.

Había llamado a su hermano Illias para que le ayudase, pues desde la muerte de Selim, se sentía muy solo y el solaz tanto de esclavas como de meretrices no llenaba el vacío que el anciano había dejado.

Ambos hermanos consiguieron armar una pequeña flotilla comercial y aumentaron de forma espectacular sus beneficios, aunque de vez en cuando, el asalto de algún barco solitario era imposible de resistir.

Illias, al contrario que Aruj, no era un guerrero.No es que fuese un cobarde pero se decantaba mas por el comercio, por las humanidades y por una vida menos sangrienta.

Aquel tiempo junto a su hermano Aruj había sido el mejor de toda su vida desde que dejaron de salir diariamente al mar con Selim.

Como echaba de menos al viejo almogárave, sus risas, sus chascarrillos y sobre todo esa manera de vivir la vida, como a bocanadas, pensado que cada instante había que disfrutarlo pues podía ser el último.

Y en eso estaba, en disfrutar todos los momentos de la vida.El necio, se había enamorado hasta las trancas.

La muchacha era un bellezón de ojos claros  y pelo amarillo  con dos pechos como dos cantaros de leche.La había conocido en una puja sobre índigo en el mercado cuando acompañaba a su padre que también era comerciante.

Cupido había hecho su trabajo a la perfección y los dos habían sido asaeteados sin compasión.Esa misma noche había conseguido zafar a la muchacha de la vigilancia paterna y había disfrutado de su cuerpo joven y hermoso como si no hubiese un mañana.

Había convencido al padre de la muchacha para que les dejase casarse y lo que era peor, había convencido a Aruj para que financiase el viaje a Trípoli ( De donde era la poseedora de los cantaros de leche ) e hiciese de padrino de boda.

El viaje transcurrió tranquilo, entre las chanzas de la tripulación con Illias y las soberanas charlas con que les golpeaba los oídos sobre la belleza sublime de su futura mujer.

La boda fue un señor bodorrio por todo lo alto ( Como una boda gitana pero sin flamenco ) y la noche de bodas dejo a nuestro querido Illias con una flojera de piernas espeluznante.

La religión,  semilla de una guerra sin cuartel

Una semana después, partían de regreso a casa.Buen tiempo, clima de paz solo roto por los escarceos nocturnos de los recién casados y ganas de pasarlo bien.

Entonces se desató la tormenta y con ella llegó el Leviatán.

Mientras Aruj dirigía desde el castillo de popa las operaciones para sortear el temporal, vislumbro, entre las ráfagas de viento, al monstruo.La maldita galera de los caballeros de San Juan se les venia encima.

Joder, ahora no.No estaban preparados.Es verdad que en ese tiempo había aprendido mucho, sus habilidades habían aumentado y ya no menospreciaba a casi ningún marino pero aún tenia que seguir aprendiendo.Tenia que pasar la prueba.

Y esa maldita galera de los de San Juan era una prueba insuperable en esos momentos.

Tan aturdido estaba con la fulgurante aparición de sus enemigos que el primer cañonazo le pilló desprevenido.No era capaz de creer que los artilleros cristianos tuviesen tanta pericia como para arrancar rueda del timón y timonel de cuajo, a la primera andanada.

Los habían dejado sin gobernalle y debían prepararse para hundirse en el fondo del mar mas pronto que tarde.Los malditos infieles los iban a echar a pique a cañonazos desde la  distancia sin mancharse las manos.

Había algo que no terminaba de encajar, la maldita galera estaba virando de bordo para arremeterle con el espolón y abordarlos.

No tenia sentido

En un abordaje, por muy superiores que fuesen los hospitalarios, tendrían bajas con toda probabilidad, cosa que podían evitar cañoneándolos desde lejos.A no ser que………

Con el fogonazo del cañón de popa lo vio, la fantasmagórica capa negra con la cruz blanca y supo que aquello era una cuestión personal.El maldito demonio que se había llevado a Selim años antes volvía a por él y quería llevarlo al infierno personalmente.

De repente, otro destello y a continuación se hizo el silencio.La bala había explotado tan sumamente cerca que aparte del mareo incipiente le había dejado sordo como una tapia.Amén de una herida de un palmo en la cabeza.

La siguiente visión fue la de Illias a su lado, empuñando un alfanje en dirección a la capa negra.

No, no, no.Illias, no, tu no eres un guerrero quiso gritar, pero no sabia si había salido algún sonido de su boca.Illias le miró con una mueca extraña pues de repente una espada había aparecido perforando su abdomen.

No, Illias, no.Tú no

Después la negrura. Y luego la nada.

Cuando volvió a abrir los ojos estaba engrilletado en la sentina de la galera junto a varios de su tripulación.La mayoría estaban heridos, todos agotados y con un sentimiento de haber muerto en vida que dificultaba la respiración .

Remarían en las galeras hasta morir o bien morirían ahogados si la galera se iba a pique en cualquier combate.Menudo destino.

Una silueta ensombreció la poca luz que tenia la estancia mientras alguien descendía por las escaleras.

De nuevo, la capa negra, con su inmensa cruz blanca de 8 puntas.Después de la capa, seguía una cabeza, cuadrada, rubicunda, con unos ojos azules tan fríos como el hielo y un pelo tan rubio que parecía blanco.

El hombre de La Religión empezó a hablarle, aunque debido a la explosión y la herida de la cabeza, Aruj no conseguía oírle.Entonces descubrió lo maravilloso que es el cuerpo humano y la capacidad de regeneración que atesora.

Aunque al principio no conseguía oír nada, a la segunda patada en los testículos era capaz de escuchar el rechinar de los dientes de sus compañeros cada vez que el hospitalario le atizaba.

Milagros de la naturaleza

El otro le preguntaba por su nombre y por la razón por la que aquella fatídica mañana de hacia años ya, había intentado apresarlos.

No pensó en mentir, le dijo la verdad, pues el corso no es una actividad ilícita y no tenia nada que ocultar.Al saber que realizaba labores de corsario para los hospitalarios del santo sepulcro, el rugido de rabia, ira y dolor de capa negra, debió oírse hasta en Jerusalem.

No hubo más preguntas, ni más patadas en los testículos.Capa negra dio media vuelta  y se alejó tan en silencio como había llegado.

Una semana después, desembarcaban en Bodrum.Mas bien, desembarcó, pues solo él, junto a una veintena de hospitalarios, abandonó el barco.Su tripulación moriría amarrada a los remos de la galera de la Religión.

Durante 3 largos años permaneció en el castillo, aunque no siempre en la celda.De sus conversaciones con capa negra descubrió que su nombre era Francisco Muntaner que también era descendiente de almogáraves y que le odiaba profundamente.

El día que Selim murió, un cañonazo de la galera de Aruj había entrado en el camarote bajo el castillete de popa de la galera enemiga, llevándose por delante a toda la familia de Muntaner.De ahí el odio visceral que le tenia.

Pese a todo, Muntaner era un caballero, y se había jurado que mataría a Aruj en combate, no en una celda como si fuese una rata miserable.Por tanto, la estancia en el castillo transcurría entre charlas, trabajos y celda sin ser demasiado penosa.

Un día llegó un nuevo caballero a bodrum, locuaz, dicharachero y demasiado blasfemo para ser un hospitalario.Pero era normal que el lugar de nacimiento no fuese un requisito para entrar en la orden.Desde el principio, mostró interés por entablar amistad con Aruj.

Le freia, literalmente, a preguntas.quería saber todo sobre la enorme fortaleza, como se montaban las guardias, donde estaban los puntos débiles, etc.Aruj empezó a recelar del simpaticote caballero hasta el punto de pensar en hablar con Muntaner y exponerle sus recelos.

Justo la mañana antes de hablar con Muntaner, el caballero le sorprendió con una revelación, le enviaba su hermano Hizir, quien también se había convertido en un autentico pirata para avisarle que estaba pronto su rescate .Como la fortaleza era inexpugnable para un ataque tendría que ser con el mayor de los sigilos.

Una de las mejores opciones que tenían era penetrar en los aposentos de Muntaner, darle matarile y descender desde su ventana directamente hasta el mar, donde les recogería un esquite que les llevaría a la galera que esperaría en alta mar.

Pero Aruj había cogido un gran respeto a Muntaner.La prisión a la que le había sometido durante esos 3 años podía considerarse magnamina ( Ni punto de comparación con una prisión turca ) y le había demostrado que era un hombre de Honor.No, escaparían por la cloaca del castillo, seria mas apestoso pero también mas honorable.

Y así, después de 3 años de cautiverio, Aruj volvió a respirar la brisa del mar en libertad.Tras las lagrimas del reencuentro , Hizir, quien también se había hecho un nombre dentro de la piratería ( A quien todos llamaban Jeireddin ) puso su barco y su persona al servicio de su hermano )

En busca de un reino

En vez de andar perdiendo el tiempo en gilipolleces, Aruj puso inmediatamente rumbo a la ciudad de Antalya, donde gobernaba el príncipe de sangre real Korkud.Este, al tener ante sus ojos a semejante par de hermanos, de quien había tenido noticias por su gran labor de corsarios, puso a su disposición una flota de 18 galeras con ordenes de incordiar todo lo posible a las galeras de La Religión, quienes tenían en jaque al comercio otomano.

A ello se dedicó Aruj con ahínco, con la esperanza de encontrar enfrente a Muntaner y poder darle su merecido, aunque también con prudencia, pues debía reconocer que una sola galera de los de San Juan valía por 4 o 5 de las suyas.

Los tuvieron, por alá que los tuvieron, sus 18 galeras contra 5 de los caballeros pero cuando estaban a punto de poder abordarlas y hacer valer su superioridad numérica apareció Muntaner con 2 galeras mas echando fuego por los costados y tuvieron que dispersarse.Eso o los hubiesen apiolado a todos como a palomos enamorados.

Los malditos soldados hospitalarios eran unos guerreros formidables.

Esta derrota no empaño la gran campaña que los piratas de bin Yakup  estaban realizando y por eso su señor Korkud les proporcionó 24 galeras más y les envió a devastar las costas de Italia.

La campaña fue un autentico éxito, arrasó poblaciones y castillos, consiguió botines y esclavos para volver con 3 galeones y una decena de galeras capturadas al enemigo.

A su vuelta, las cosas habían cambiado, el viejo sultán había muerto y había ascendido al trono Selim I ( Que recuerdos le traia ese nombre ) hermano de su señor Korhud.Lo que debería ser un golpe de fortuna, en realidad era una condena, pues, los sultanes turcos habían adquirido la fea costumbre de asesinar a todos sus hermanos ( Como poco, los hideputas ) para que no les disputasen su ascensión al trono.

En cuanto Selim ascendió al trono de la Sublime Puerta, Korkud partió con viento fresco hacia el sultanato de Egipto antes de que le rebanasen los aparejos.

Hacia allí partió Aruj para ponerse al servicio de su señor quien hablo bien por él ante Al-Ghuri, sultán de Egipto.Pero este no conocía tan bien a los bin Yakup y en vez de una flota les proporcionó un solo barco y una base segura en Alejandria y que se buscasen la vida.

Y vaya si lo hicieron, para empezar consiguieron capturar 3 barcos con los que conformar una flota, después se trasladaron a la región de Túnez para escapar de la obediencia debida al gordo seboso de Al-Ghuri, llamaron a Ishaq para que se uniese a ellos junto con la fortuna familiar y empezaron a forjar el embrión de un pequeño estado independiente.

Independiente y pirata, claro.Este fue el germen de los corsarios de levante, que estuvieron dando por culo al imperio hispánico durante todo el siglo XVI.

Tras numerosas cabalgadas ( Así se llamaban las razias que perpetraban esta panda de infieles ) les llegó el momento de la verdad.

Su fama era importante en el mundo musulmán y fueron llamados por los mudéjares españoles para que los trasladasen al norte de África tras la Pragmática de religión forzosa.

Fue un éxito rotundo que conformaría el tejido social de los futuros piratas, los renegados.

Es aquí cuando comienza a conocérsele por su sobrenombre pues recibe el titulo honorífico de Baba Oruc que derivaría en el famoso Barbarroja. ( ¿ Que como coño deriva algo impronunciable en Barbarroja ?, estos italianos con 2 copas de más son unos cachondos )

Es a partir de este momento cuando su destreza alcanza su máximo esplendor , abordajes, cabalgadas, batallas y hasta el azar se decantan a su favor y su estrella parece no tener fin.

Sus secuaces habían crecido en gran numero y el pensamiento de Aruj era tener un estado independiente que no rindiese vasallaje a nadie.Para eso manda hermosos presentes a Selim I para estar a bien con él y se dirige hacia Argel, puerto bullicioso y cosmopolita perfecto para establecer su reino.

La conquista fue difícil pero los piratas consiguieron su objetivo, expulsando a los moros que allí vivían y después a los españoles, lo que ocurre es que estos últimos eran duros de pelar y consiguen mantener un reducto inconquistable mientras piden ayuda a Carlos V.

Fue una de las batallas mas memorables de la antigüedad, donde los piratas berberiscos dieron hostias a su majestad católica hasta en el cielo de la boca.

Una vez contenido el rey de España, Aruj se proclama sultán de Argel y se dedica a ampliar su territorio a costa de la población mora que vive alrededor.Su fama de pirata fiero y conquistador implacable crece a pasos agigantados y se da cuenta que la afrenta que ha causado a Carlos V no va a quedar sin respuesta.

Por eso ofrece Argel a Selim I, rogándole eso si, que le deje como gobernador y le mande tropas para detener al rey de las Españas, pues tiene claro que este no iba a dejar las cosas como estaban.

Tras la llegada de las nuevas tropas a Argel, y avisado por su servicio de espionaje que los españoles iban a atacar por tierra desde Tremecen, se adelanta a sus planes y vuelve a derrotarlos estrepitosamente.

La muerte viste de negro

Por fin, había derrotado a los españoles por tierra y por mar y estaba seguro que ahora tras haberse percatado que tenia la ayuda de los turcos, le dejarían en paz.

Eso era no conocer el carácter de los españoles.

Justo un año después, Carlos V se presenta personalmente en Orán con Los Tercios Viejos dispuesto a acabar con el problema corsario de una maldita vez.

Tras recabar el apoyo de todos aquellos moros que habían sido expulsados de sus tierras por Aruj se presenta frente a las murallas de la ciudad dispuesto a pasarla a sangre y fuego.

Aruj tenia un mal presentimiento.Llevaban resistiendo 19 dias y estaba claro que el Rey de España no iba a aflojar la presa pero siempre había una manera de escapar, sobre todo para el mejor pirata que había en el mediterráneo.

Pero esa sensación de desasosiego no lo abandonaba ni a sol ni a sombra y no sabia que pensar.

Y entonces lo vio.aAllí, plantado al sol, macizo, inquebrantable, junto al Rey montado a caballo, con un montón de cofrades de su orden.

Francisco Muntaner.

Le había encontrado y sabia que aquello era el final.Aunque el consiguiese matar a Muntaner, no podría huir de el ataque de los tercios viejos.

Otra opción era huir ahora, pero había demasiado odio entre Muntaner y él, Selim e Illias tenían que ser vengados y no se perdonaría nunca haber dejado pasar la oportunidad de vengarse.Llamo a Ishaq y le dijo que huyese pero Ishaq tampoco era un cobarde.

Solo mandaron una descarga de artillería.A continuación el rey ordeno avanzar y los tercios se pusieron en marcha.Si no fuese porque ellos eran las victimas, era un espectáculo digno de mirarse.Avanzaban al paso, insensibles a las descargas que les llovían desde el lado morisco, tapando los huecos y dispuestos a llevarse todo por delante.

Estaba claro que eran una fuerza invencible y si alguna vez chocaban con las fuerzas del sultán, mas les valía a estas huir rápidamente si no querían quedar aplastadas por el poderío militar de la monarquía hegemónica en el mundo.

Bien, si había que morir, lo haría con honor, desenfundó su espada con diamantes, regalo del propio sultán y se dispuso a llevarse por delante a todos los infieles que pudiese.

Había perdido la cuenta

Llevaría mas de media hora matando enemigos cuando al darse la vuelta se encontró frente a la boca de un arcabuz detrás del cual se adivinaba la figura de Muntaner.Se dispuso a morir pero Muntaner desenfundó su espada y se acercó.

¨No habrá ¨piedad¨  y empezó el entrechocar de aceros, ajenos al combate que giraba a su alrededor.

Muntaner era mayor que Aruj y eso le hacia una presa mas fácil para el intrépido pirata, le cansaría, le fatigaría de tal modo que al final solo tendría que descabellarle como a un morlaco y después, que Alá decidiese su suerte.

No había contado Aruj con que la edad también da experiencia y que si alguien como Muntaner había llegado a su edad estando siempre en el campo de batalla era por algo.Hizo un finta hacia la izquierda para volver con un golpe de revés cuando comprobó que al girarse tenia ensartado un palmo de acero en el corazón.

Después sintió frío.Y luego nada.

Al caer la tarde, las fuerzas del rey habían asolado la plaza completamente.

A los piratas no se les daría sepultura y quedarían como pasto para las bestias.Que todos entendiesen el mensaje de lo que significaba enfrentarse al rey.

Barbarroja, la saga continua

Jereiddin lloró la muerte de su hermano como no había llorado nunca, juró venganza pero tenia claro que él solo no la podría ejecutar con lo cual pidió ayuda al sultán. Este le confirmo en el puesto de su hermano y le entrego un ejercito para que siguiese con la misión de hostigar a los cristianos.

Barbarroja ( Si, también heredó el apodo ) tenia un plan detallado que le iba a convertir en el pirata mas destacado de todo el mediterráneo .

Para empezar, una vez que su majestad católica había regresado a España, reconquistó Tremecen y continuó transportando mudéjares desde España al Norte de África consiguiendo así, soldados leales para sus bajeles.

Después se dedicó a atacar las costas de Francia y las baleares para sembrar el terror entre la población y atraer a las galeras cristianas con una sola intención, crear un movimiento de diversión.Un día, Cadiz se despertó sobresaltada con los cañonazos de decenas de bajeles.

Aquello era impensable, los piratas atacando a la flota de ultramar en las mismas narices de rey.

Con un par

El ataque le reportó a Barbarroja una decena de navíos repletos de plata y oro.Un botín inimaginable que el pirata emplearía en acrecentar su poder en Argel y crear una red clientelar entre distintos mandos navales para poder navegar por el mediterráneo a sus anchas.

Y por fin, el ansiado desquite.Hacia 3 años que había ascendido al trono de los turcos Solimán el magnifico y este le solicitaba naves para conquistar Rodas, sede de los caballeros de San Juan.Aunque quería ir en persona al mando de una flotilla, Solimán se lo impido pues le necesitaba atacando las costas europeas para que no enviasen barcos en ayuda de la Religión .

Supo por otros marinos que los caballeros de San Juan habían sido expulsados de Rodas para siempre.Y eso le hizo aflorar las lagrimas en recuerdo de su hermano Aruj.

Barbarroja siguió con su plan, atacando plazas y apresando barcos por todo el mediterráneo sin nadie capaz de oponerse a su genio y a su destreza.

Pero dicen que siempre hay un roto para un descosido

Solimán decidió tocarle las partes pudendas al emperador por tierra y Carlos V contraatacó enviando a Andrea Doria a conquistar territorios en suelo turco.

Andrea Doria realizó una autentica escabechina que hizo darse cuenta al sultán de la necesidad de tener un almirante competente en tu mismo bando.

A las ordenes del sultán

Y así, el pirata mas formidable que había en el mediterráneo se convirtió en almirante de la flota turca.A partir de entonces, se dedicó a arrasar las costas cristianas y a ir detrás de Doria para aniquilarlo.Lo que ocurre es que Doria tenia el pellejo duro pues vivió hasta los 93 años, todos ellos al pie del cañón en el barco.

 

Una vez al mando, Barbarroja se dedicó a incursionar por todas partes repartiendo hostias como quien reparte caramelos.tamien es verdad, que contó con la aquiescencia de franceses e italianos que cuando no miraban para otro lado, se aliaban con los turcos directamente.

Jereiddin pensaba mucho en el viejo Selim.Sabia que su genio naval provenía de sus enseñanzas y al contrario que su hermano Aruj, tenia claro que no podía relajarse ni un momento pues siempre habría un Andrea Doria dispuesto a rebanarle el pescuezo o bien, aparecerían los malditos caballeros de San Juan, que tras la conquista de Rodas se habían establecido en malta y lo echarían a pique.

Ese odio enfermizo contra los de la Religión no se lo había transmitido Aruj, si no, se lo habían ganado a pulso ellos mismos, pues le habían matado a sus tres hermanos y al viejo Selim, por eso, dedicaría su vida a intentar  saldar cuentas.

La gran ventaja que tenia Barbaroja era que conocía el mediterráneo como si fuera el estanque de su casa y que su rapidez de movimientos hacia casi imposible averiguar donde estaba o donde pensaba dar el próximo golpe.Prueba de ello fue la masacre de Trípoli, entregada a los de San Juan por Carlos V, quienes estaban desprevenidos pues en ese momento Jereiddin se encontraba atacando la Apulia.

Casi un instante después se encontraba ante las defensas de Trípoli que arrasó hasta los cimientos sin dejar vivos ni a los animales.

Y volvió a partir.

Esta vez se dirigió hacia el norte, pasando por Nápoles y Capri, donde hizo esconderse a sus habitantes a cañonazos y plantó sus reales en Ostia ( Donde dicho sea de paso, repartió muchas ).

Aquello era inconcebible, el pirata infiel, a las puertas de la cristiandad amenazando al papa de Roma, rápidamente, este pidió auxilio y las potencias católicas corrieron a socorrerlo.

Bien, habían vuelto a picar.Barbarroja sabia que nunca podría llegar hasta Roma para asaltarla o conquistarla pero también sabia que el miedo que su simple nombre producía hacia que cualquier empresa que pareciese que fuese a tomar, por alocada que resultase, fuese posible.

Y así, mientras Andrea Doria, los genoveses, los venecianos e incluso los franceses ponían rumbo a Roma, él dio media vuelta y se dirigió a Túnez .

Ya había estado allí anteriormente con Aruj y habían tenido que renunciar al sueño.Pero ahora era lo suficientemente poderoso para no tener que hacerlo.Túnez caería en sus manos.

Y vaya si cayó, dieron brea de la buena a Muley Hassan ( El maldito se hacia llamar sultán ) y tomaron la plaza como quien se toma cuatro cañas un domingo por la tarde con los amigos.Al pobre gobernante le hicieron correr delante de sus caballos como alma que lleva el diablo mientras le disparaban flechas con la jocosa intención de acertarle en las nalgas.

Por fin tenían Túnez en su poder.Aunque ya tenia 56 años, volvió a casarse con una joven tunecina de piel sedosa que aunque no tenia los pechos de Fátima, calentaba su cama y le hacia sentirse como un jovenzuelo.

El problema era que Muley Hassan era un tipo un pelín rencoroso y cuando terminó de correr delante de los caballos, en vez de aceptar su destino y exiliarse en un retiro dorado, se fue a llorarle a Carlos V y a contarle las maldades que el había hecho el hijo de puta del pirata.

Para Carlos V, poder dar caza a Barbarroja puede que fuese una de las mayores satisfacciones que le quedaban.Medio mundo estaba en poder de los españoles pero el maldito corsario era un autentico quebradero de cabeza.

Pues bien, el lo había querido, dicen que a grandes males, grandes remedios y Jereiddin llevaba demasiado tiempo tocándole los ¨kinder¨ al emperador.

Fletó 300 galeras donde metió a unos 25.000 hombres y puso rumbo a Túnez.

Cuando Barbarroja vio la que se le venia encima, no se quedo a comprobar como iban a arrasarles los españoles ( Ademas, había oído que el emperador llevaba un par de tercios viejos entre las tropas ) pues recordaba de cuando lo de Tremecen como se las gastaba la mejor infantería de linea del mundo.

Pero claro, aunque los españoles le considerasen un apestoso pirata, él era el Kaptani Derya, el almirante de la flota de Solimán el magnifico y lo de huir si, pero como un cobarde, no.

Puso rumbo al Tirreno con la flota y se dedicó a bombardear todo puerto que aparecía ante su vista hasta llegar a Capri, residencia de descanso de los Césares, donde construyo un castillo que ha llegado hasta nuestros días.

El emperador había ido a su casa a molestarle y el pensaba devolverle la misma moneda.Se encaminó hacia Mallorca y Menorca donde estuvo pirateando a su gusto hasta que vio aparecer a las galeras cristianas.Les tendió una emboscada y mando unas cuantas ( A decir verdad, fueron bastantes ) al fondo del mar.

Chúpate esa, Carlos V

El mejor almirante del mediterráneo

La fama de Barbarroja estaba llegando a limites insospechados y no había población costera que no temblase al oír que se acercaba cualquier embarcación no conocida a sus costas, incluidas las grandes potencias marítimas de la época.

Solimán vio la oportunidad de darle un buen repaso a esas potencias y mandó a Jereiddin contra el reino de Nápoles, donde consiguió crear una cabeza de puente y mantener a los españoles entretenidos.Pero no era ese su objetivo, pues había recibido ordenes secretas del sultán ( Por algo le apodaban el magnifico, coño ).

Los turcos sabían que por tierra nada tenían que hacer contra los españoles, sus tercios no tenían parangón en ese momento de la historia y era casi un suicidio enfrentarse a ellos.Pero Nápoles estaba cerca de genoveses y venecianos, los cuales no eran tan fieros como los hispanos ( Y ademas tenían mucho mas dinero ).

Y así, mientras mantenía la mirada de todos puesta en Italia, cogió su armada y se dedicó a conquistar un huevo y parte del otro de islas en el Egeo y en la Jonia pertenecientes al Dux de Venecia.

Semejante afrenta hizo que los venecianos le llorasen como nenazas al Papa para que organizase una liga y acabara con el pirata turco de una puñetera vez, pues aquello ya se estaba saliendo de madre ( Claro, como ahora a quien calentaba los aparejos el ¨Jodio ¨ pirata era a ellos en vez de a los españoles, ya no les hacia tanta gracia ).

Y el cabrón del Papa formó una liga con los estados Pontificios, Venecia, La orden de Malta y el imperio.

Maldita la gracia que le hizo a su muy Católica Majestad lo de la liga pues sabia que quien iba a apechugar con el trabajo era el imperio y los de la religión que, aunque valerosos como ninguno, eran mas bien pocos para luchar en tantos frentes.

Y los vistesotanas y los hijos del Dux, mucho pedir pero no iban a derramar una gota de sangre suya ni de cachondeo.Bien, no perderían hombres pero dinero iban a perder a espuertas, palabra de emperador.

Carlos V formo una flota combinada de 200 galeras ( Que por supuesto sufragaron el Papa y su cohorte de meapilas ) y puso al mando a Andrea Doria quien fue a reunirla en la bahía de preveza.

Cuando Barbarroja supo que se encontraba dentro de la bahía marcho hacia allí a toda vela, pues aunque contaba con 50 o 60 naves menos,  eso iba a ser como cazar patos en un estanque.La idea la había sacado de Anibal en Cannae y si Doria era el cagadudas que pensaba que era, no podía fallar.

Efectivamente, el pirata tenia razón y dio una soberana paliza a las huestes cristianas, hundiendo la mitad de la flota y dejando arrinconada en la bahía a la otra mitad.

A Solimán casi le da una apoplejía de la risa.

Barbarroja siguió con el plan y poco a poco fue conquistando todo lo que tenia Venecia en el Egeo hasta que los hizo firma un tratado de paz con Soliman de 300.000 ducados de oro ( Un dineral de esos que avergüenza )

Al emperador no es que le doliese lo de los venecianos ( Que se jodan esos peseteros ) pero el barbitas ya le estaba tocando mucho la moral y era hora de bajarle los humos de una vez.Llamó incluso a Cortés pero este le dijo lo mismo que los demás que no era época de salir al mar a cazar piratas.

Al final, como el emperador era un poco cabezón, saco la flota, vino una tormenta y la mando al cielo de los marineros ( Las armadas españolas y las tormentas nunca se llevaron bien ).

Y para colmo, los traidores franceses se aliaron con los turcos con lo cual, Jereiddin tenia puertos francos en la costa francesa desde donde atacar las posesiones de la liga sin tener que atravesar el mediterráneo para descansar .

El final deseado

Estuvo dando guerra por todas las posesiones hispánicas hasta que Carlos V y Solimán I firmaron una tregua pero el no iba a dejar de saquear así como así y volvió a Mallorca ( Oye, como los alemanes ) donde, por una vez en su vida, se llevó un revolcón de los buenos.

Intentó la misma estratagema que cuando lo de Gibraltar pero cometió un gran error.Esta vez, el hacer pasar a los Moriscos alistados en sus huestes como soldados del rey no tuvo en cuenta que el acento de Mallorca no era el mismo que el de La linea.

Tuvieron que salir a toda prisa con el rabo entre las piernas para no ser ajusticiados y en ese momento cayó en la cuenta que tenia mas años que matusalén ( No era un autentico vejestorio como Doria pero ya no estaba para abordajes )

Y con las mismas , se retiro en Constantinopla, a todo trapo con todas las riquezas que poseía a vivir a cuerpo de rey ( perdón, sultán ) y a tocarse el higo un día si y otro también.

Y así, entre palacios, memorias y francachelas, le sorprendió la muerte en 1546, dejando el mediterráneo como un estanque turco hasta que llegó Felipe II en 1571 y mando parar.

Si te sientes un verdadero pirata pincha en la imagen y mira como puedes convertirte en un autentico buitre del mar

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