Anne Bonny, La Princesa del Mar

Nombre: Anne Cormac
Nacionalidad: Irlandesa
Barco: William
Asaltos: +20
Muerte: En la cama
Años de Pirata: 1718-1720
Aunque tanto la filmografía como la tradición popular ponen a la mujer como elemento romántico y novelesco, el caso de Anne Bonny y algunas otras mujeres como piratas por derecho propio, no era muy común en la época.

La mujer en el siglo XVIII tenia 2 obligaciones claras, parir hijos y cuidar de la familia y fuera de esas 2 obligaciones no había lugar en el mundo para ellas.

Anne,  junto con otras mujeres fue de las pocas que se rebelaron contra el status establecido por el mundo masculino y dio un paso adelante en la igualdad.

En la mala dirección y muy pequeño, pero en definitiva un paso adelante.

Hay que decir también que el caso de Anne Bonny es muy peculiar por no decir excepcional, donde se juntan elementos que harían de su historia ( De hecho, ya se han hecho ) un betseller de primera.

Un carácter impulsivo y espontáneo , mucha pimienta en el cuerpo y un atractivo físico espectacular ( La llamaban la levanta-tablas, imagina la causa ), hicieron de ella el pirata mas deseado tanto por sus compañeros como por la marina de Su Majestad.

 

Y aunque existieron otras mujeres que ejercieron el oficio de pirata, Anne, junto con su amiga Mary Read fueron las únicas condenadas por piratas de las que quedan constancia.

No quiero adelantar acontecimientos pues la historia de Anne comienza mucho antes de que ella nazca, en un pequeño condado de Irlanda.

Un nacimiento¨complicado¨

Allí nació en el seno de una familia burguesa William Cormac, primogénito de la familia y destinado a ser alguien en el gobierno de su majestad.

Su infancia la pasó estudiando y aprendiendo a comportarse como un caballero pues tenia claro que un día entraría en la corte al servicio del rey.

Los estudios se le daban bien y cada vez le maravillaba mas el poder que podía tener alguien que conociese las leyes a la perfección. Y supiese manipularlas a su antojo, claro.

Cuando alcanzó la mayoría de edad, su familia concertó un matrimonio con la hija de otra acaudalada familia vecina.Y le presentaron a Elisabeth como su futura esposa.

William no encontró nada destacable en su futura mujer, era una persona anodina, sin ningún rasgo físico destacable y con el espíritu débil de quien vive sin ninguna ilusión.

La boda se celebró por todo lo alto como merecían dos de las más acaudaladas familias del condado y al llegar la noche, visto el poco interés que mostraba Elisabeth en el sexo, se derramó dentro de ella con 3 empujones y se echó a dormir.

Ahora que era cabeza de familia debía dar el paso para el que se había estado preparando y así fue como se convirtió en Legista del rey.Una profesión fascinante pues con la ley de su parte ( Que sabia dominar a voluntad ) podía hacer doblar la cerviz al noble más importante del reino.

Su poder creció como la fama de Michael Jackson y poco tiempo después era uno de los consejeros mas apreciados por Su Majestad.

Como siempre en estas lides, el día es maravilloso hasta que viene alguien y lo jode.Y en el caso del legista Cormac ese alguien se llamaba Mary.

Era Mary una nueva sirvienta que había entrado en la casa al servicio de su mujer y cuya primera visión le había dejado estupefacto.Al entrar al comedor se la encontró de rodillas, fregando, con unas nalgas perfectas, redondas y simétricas que pedían a gritos una mano que las acariciase.Al rodearla para verle la cara, se encontró con dos pechos abultados, hermosos y firmes que pugnaban por escapar de un corpiño demasiado pequeño para su tamaño.

La cara de ángel que completaba el conjunto no hizo si no embrujarle para el resto de su vida.

Esa misma noche entró en su habitación y la montó de una manera salvaje, bestial, vaciándose dentro de ella no menos de 5 veces y en todos los orificios de que constaba el cuerpo de su amada.

Noche tras noche, acudía a la habitación de Mary como el naufrago que se agarra al tablón de madera pues era una droga de la que ya no podía prescindir.

Obviamente, tanto sexo desenfrenado tenia que tener consecuencias y estas llegaron al cabo del tiempo en forma de embarazo.

En aquel tiempo el adulterio no era cosa baladí por lo que en un principio habló con su esposa y la propuso que se quedasen con el retoño como si fuese suyo.Un viaje a la campiña y unos cojines abultando el vientre y nadie notaria el engaño.

Por una vez, Elisabeth demostró tener algo mas que horchata en las venas.Le insultó, le arañó y le juró que le denunciaría y se quedaría con toda su fortuna.

Él y su maldita puta morirían de hambre en cualquier arrabal de la ciudad.

Y vaya si lo hizo.Le denunció ante el rey Jorge y pidió el embargo de todas sus pertenencias.

Con una mano delante, otra detrás, Mary y el nuevo retoño al que habían puesto por nombre Anne, partieron hacia el Nuevo Mundo en busca de una nueva vida.

El Nuevo Mundo, gran oportunidad

Pero William tenia claro que no morirían de hambre.Volvería a poseer una fortuna y disfrutaría del cuerpo de Mary el resto de su vida.

¨Que te den, hija de puta¨
fueron las ultimas palabras que le dedicó a Elisabeth mientras zarpaban a la aventura.

Una vez al otro lado del océano, viajaron hasta Charleston, Virginia, donde William empezó a ejercer de Abogado.Con las primeras ganancias invirtió en las plantaciones que poblaban el estado y en un periodo de tiempo relativamente corto volvió a atesorar una fortuna.

Gracias a esa fortuna, la educación de Anne fue exquisita así como el nivel de vida que llevaba.

Pero la muchacha había salido rebelde ( Como todos los adolescentes ) y además, había vivido el asalto a Charleston de los piratas de Barbanegra, quedando prendada del miedo y la agresividad que desprendían.

No, ella no seria una coneja más como sus amigas.Viviría una vida de aventuras y emociones y seria libre de pleno derecho.

Como comprenderéis esto a su padre no le hizo ni puta gracia.

Y cometió el mismo error que la mayoría de los padres, intentar doblar su voluntad solo con castigos y privaciones.

Eso a Anne no la iba a detener y así, día si y día también, se escapaba de casa para recorrer Charleston y acabar casi siempre en el puerto, lugar donde se reunían los bravucones del lugar.

Con 15 años, Anne ya era toda una mujerona, alta, nervuda, con unas caderas estrechas y redondas y unos pechos como balas de cañón del 50. Una cara angelical cerraban el conjunto que hacia detener el corazón de mas de uno cuando la miraba por la calle.

La mayoría de los facinerosos que campaban por el puerto conocían a Anne desde que era una niña y aunque se adivinaba la mirada de deseo en el brillo de sus ojos, respetaban a la mozuela por ser casi uno de los suyos.

Los piratas, su atracción fatal

Aunque no todos tenían ese mismo respeto.Por allí merodeaba James Bonny, un matasiete bravucón que no había pasado de marinero forzoso en un barco pirata y que se habia enamorado hasta las trancas no sabemos si de la espectacular belleza de Anne o de la astronómica fortuna de su padre.

El caso es que empezó por lo que tenia mas a mano que no era otra cosa que el espectacular cuerpo de Anne.Así, entre galanteos, bravuconadas, estética pirata y sexo bestial, consiguió que la joven bebiese los vientos por él.

Otra cosa era la fortuna de Cormac que en cuanto se olió el pastel desheredó a su hija dejando al imbécil de Bonny con un palmo de narices y acusándolo ademas, de connivencia con la piratería.

Bonny pensó que una jugarreta gorda se pagaba con otra mas gorda aún, así que, cogió a Anne y marchó a Bahamas donde pensaba encontrar la manera de hacerse un hombre rico para colmar a Anne de todo tipo de caprichos.

El cuerpo desnudo y firme que le regalaban las 16 primaveras de Anne era algo a lo que no estaba dispuesto a renunciar y la mejor manera de tenerla a su vera era cubrirla de regalos.

Para empezar, encontró trabajo con el gobernador Rogers como informante.Pero ese trabajo le obligó a permanecer embarcado y lejos de la isla mucho mas tiempo del deseable.

Una pirata con mucha pimienta en el cuerpo

Y Anne nos había salido ligera de cascos.Sus escarceos eran conocidos por toda la isla pues no eran pocos los que disfrutaban de sus encantos hasta que encontró lo que buscaba.

Chidley Bayard pasaba por ser uno de los hombres mas ricos del caribe.Y de los más mujeriegos, también.

Al encontrarse en una fiesta que daba Rogers, la tensión sexual entre ambos generó mas relámpagos que una tormenta en alta mar.Esa misma noche fornicaron como animales en el embarcadero del puerto y Anne descubrió que la fortuna de Bayard podía devolverle la opulencia que había perdido al dejar a su padre.

El problema residía en que Bayard ya tenia una amante oficial, una española llamada Maria Vargas que lo que menos hizo fue amilanarse cuando Anne le dijo que Bayard era suyo y que se olvidase de él.

La tunda de palos que le dio hizo que Anne tuviese que guardar reposo durante dos semanas.

Aquello era una afrenta que no podía consentir, no ya tanto el hecho de tener a Bayard ( Había disfrutado de hombres mucho mejores que él ) si no, de tener a su disposición su fortuna.

Y sobre todo, era incapaz de soportar la paliza que le había dado.

La venganza, arma de mujer

El plan que urdió fue digno de una novela de Agatha Cristie.Para empezar se dedicó a seguir al mayordomo de Bayard y un día, cuando volvía de hacer unas gestiones, le arrinconó en un callejón y le mostró sus pechos, redondos y perfectos permitiéndole tocárselos.

Raymond ( Que así se llamaba el mayordomo ) era un hombre anodino y vulgar que no había visto una mujerona como Anne en la vida.Cuando esta le dijo que volvería a pasar por el callejón dentro de 2 dias ya no pudo pensar en otra cosa que en su espléndido cuerpo durante las 48 horas siguientes.

A la hora indicada estaba en el callejón pero Anne no aparecía, el deseo y la impaciencia estaban a punto de volverlo loco y no sabia que hacer.tras esperar más de una hora decidió irse al burdel mas cercano antes de explotar.

Cuando se giraba un cuerpo chocó contra el suyo, cayendo de rodillas.Antes de que tuviese tiempo de reaccionar Anne abrió la portañola de su calzón y metió su miembro en la boca.

Casi se desmaya del placer mientras ella le realizaba la felación mas voraz  y fantástica que hubiese podido soñar nunca
.Mientras se derramaba en su boca pensó que no había nada que pudiese hacerlo mas feliz.

Cuando volvió en si de aquel éxtasis total, Anne estaba junto a él, besándolo y diciéndole que quería darle más pero que en aquel frío callejón tampoco es que se pudiese hacer mucho más.

Raymond le dijo que alquilaría una habitación para ellos y quedaron en verse a la entrada del callejón dentro de dos días.

La pidió por favor que fuese puntual pues no podría soportar la espera mas de lo estrictamente necesario.

A los dos días se encontraron en el callejón y subieron a la habitación que había alquilado cerca de allí.Nada más entrar Anne le pidió que se desnudase y se tumbase en la cama.

A los pies de la cama, empezó a desnudarse lentamente, primero descubriendo sus pechos, tan redondos como 2 globos de lampara.Después se giró y arrió su falda, mostrando aquellas nalgas que habían vuelto loco a medio New Providence.Por ultimo se giró y ofreció la visión de su sexo a Raymond.

Este estaba a punto del paroxismo, su miembro no dejaba de crecer a cada centímetro de piel que mostraba Anne y creía que reventaría incluso antes de poder tocarla.

Ella se acercó a la cama y empezó a restregarse contra su cuerpo como si llevase el diablo dentro.Le lamió, le beso, paso su pene erecto entre sus pechos y lo metió en su boca, succionando de tal manera que parecía que le quitaba la vida.

Raymond ya no podía más, su único objetivo era penetrar aquel cuerpo maravilloso, penetrar, penetrar,penetrar.

Pero Anne no estaba dispuesta a que la penetrase y el cada vez estaba mas alterado.Bien, mientras se daba la vuelta le dijo que si la quería penetrar tendría que conformarse con la parte de atrás.

Raymond ni siquiera la dejo terminar de hablar, embistió aquellas nalgas como si fuese un toro de lidia y derramó su simiente en el ano de ella con un sentimiento de liberación que nunca creyó que sentiría.

Mientras reponían fuerzas, Anne le hablo con claridad.Si quería penetrar su sexo debía hacer algo por ella.Todo esto mientras le masajeba de nuevo y le besaba con fruición.

Lo que fuese, haría lo que fuese por esa mujer que le había vuelto loco y de la que era incapaz de olvidar ni siquiera 5 minutos al día.

Anne le pidió que echase unas gotas de un frasco que le entregaba en el vino de Maria Vargas 3 noches después, cuando Bayard daba una fiesta para los pudientes de New Providence.

Si hacia eso por ella, su sexo, reservado para hombres de mas categoría, seria suyo las veces que quisiese.

Y mientras tanto, como parecía que la virilidad de Raymond había vuelto a despertarse, podían continuar jugando teniendo vedado únicamente esa parte de su cuerpo.

Durante los 3 dias siguientes Raymond solo veía el sexo de Anne por donde mirase, negro, rizado y perfectamente recortado como si fuese la aparición de algún espíritu que no le dejaba descansar ni de día ni de noche.

Un desenlace sangriento

La noche de la fiesta allí estaba ella, con un vestido verde que marcaba cada una de sus espectaculares curvas y con esa cara de ángel que hacia que todos sintiesen un pinchazo de emoción cuando los miraba.

Esperando que Raymond cumpliese con su cometido, Anne esperó hasta el tercer brindis para plantarse en el centro del salón y tira a Maria de vulgar ramera para arriba.

Para reafirmar sus palabras la retó a un duelo.Si tanto presumía de poder dar una azotaina a Anne, no la seria muy difícil cortarle la cara con la punta de una espada.

Maria no lo pensó 2 veces, esa mocosa insolente no volvería a importunarla nunca más y lo que era mas preocupante, no volvería a acercarse a Bayard en la vida.

Pidió amablemente a 2 caballeros que les prestasen sus espadas y acepto el reto.

Para los hombres aquello era un espectáculo inesperado que ninguno quería perderse ni tenia intención de evitar.2 mujeres en un duelo a espada era algo que no se había visto nunca y que probablemente no se volvería a ver jamas.

Ademas, eran 2 mujeres, lo peor que odia ocurrir era que se hiciesen un mal corte con el filo, eso suponiendo que fuesen capaces de empuñar las espadas sin herirse ellas mismas.

Nada mas situarse en el centro y agarrar los estoques, los concurrentes se dieron cuenta que las dos habían recibido lecciones de esgrima de alguien que dominaba el arte con maestría.

Anne era ágil, decidida y certera pero era difícil combatir contra alguien como Maria, igual de ágil que ella pero que con 25 años, había practicado bastante mas que ella.

La sala se lleno de asombro cuando Maria le espetó el primer rejonazo en el hombro izquierdo y vieron fluir la sangre de un rojo explosivo.

Se iba a divertir, pensaba marcarle el cuerpo antes de dejarle la cara totalmente desfigurada.Nunca, ningún hombre volvería a mirarla sin un sentimiento de repulsa.

El próximo corte se produjo en uno de los hermosos muslos de Anne, escociendo más su orgullo que la herida en si.

De repente, Maria empezó a sentirse mal, se mareaba y su vista se nublaba por momentos.La espada le empezaba a pesar como si fuese una barra de hierro y se dio cuenta de que la habían envenenado.

Eso fue un segundo antes de que Anne le atravesase el corazón de parte a parte.

El silencio que se produjo en el salón fue aterrador.nadie podía creer que una mujer hubiese matado a otra en un duelo a espada.Por suerte Maria no era mas que la barragana de un hombre acaudalado en vez de su mujer.La harían desaparecer discretamente y la echarían al mar, donde los tiburones se darían un festín con el espectacular cuerpo de la española.

Cuando Bayard tuvo en su cama a Anne, no se le ocurrió protestar por la muerte de Maria, pues era una delicia para los sentidos.Y Anne le regalaba unas noches de placer inimaginables recompensadas con la inmensa fortuna que poseía.

Hay que decir que Anne no se olvidó por completo de Raymond, aunque hubo de explicarle que no la podría tener cuando quisiese pues ahora era la amante de Bayard y no estaba dispuesta a renunciar a su fortuna.

Pero una felación en el pasillo mientras se cruzaban o un coito rápido de pie en algún rincón de la cocina de vez en cuando, era todo aquello que podía ofrecerle.

Y Raymond nunca dijo que no.

El final de la opulencia

Durante meses Anne vivió en la opulencia junto a Chidley sintiéndose como una autentica reina.Todo eran fiestas, regalos, caprichos y sexo.

Hasta que un día ocurrió la desgracia.

Chidley, en su condición de hombre mas rico del caribe fue invitado por el gobernador de Jamaica a una cena de gala y con él, su rutilante amante, la cual estaba encantada de mezclarse con personas de alta condición.

La había regalado un vestido espectacular y mientras entraban a la fiesta se sentía admirada por todos los hombres pues el vestido destacaba cada parte de su cuerpo de una manera asombrosa.

Coqueteó y conversó con todo aquel que se acercaba a presentarle sus respetos y del brazo de su hombre, fue presentada al gobernador.

Tras una animada charla pasaron a la mesa para dar comienzo a la cena y fue entonces cuando el gobernador les presentó a su hermana.

Era la hermana del gobernador una mujer soberbia y orgullosa, no muy afortunada físicamente que no tuvo mejor ocurrencia que hacer una broma sobre la condición de meretriz de Anne ( La llamó puta en toda la cara ).

La reacción de Anne no era de prever, con la vara de enrollar los manteles le soltó una hostia a la majadera y la saltó varios dientes. 

Mientras escupía sangre e imprecaciones a partes iguales por la deformada boca, fue rematada por un jarrazo en toda la frente que la envió directamente al reino de Morfeo.

Al gobernador no le hizo ni pizca de gracia el incidente y mandó prender a Anne y encerrarla  con la sana intención de mandarla al otro barrio por haber agredido a su hermana.( No estaría de mas beneficiarse de aquel espléndido cuerpo antes de dárselo al verdugo, pensó mientras sonreía iracundo )

El bueno de Chidley tuvo que hacer uso de toda su influencia y poder de persuasión ( En otras palabras, sobornar de manera elevada al gobernador ) para conseguir sacar a Anne de la prisión.

Una vez fuera, se dio cuenta que con su inmensa fortuna podía comprar a la mujer que quisiese sin tener que ir de sobresalto en sobresalto como le ocurría con Anne.Y empezaba a echar de menos a Maria cuya belleza estaba muy cercana a la de Anne pero era mucho menos bullanguera.

Sin pensárselo dos veces, metió a Anne en un barco y la devolvió a New Providence con la sana intención de no volver a verla nunca más.

De nuevo en la isla, con su marido en el mar y sin la fortuna de Chidley, Anne volvió a su viejo habito de encamarse con cualquiera, hasta que un día apareció por la isla Calico Jack y se enamoró hasta las trancas.

 

Anne y Jack, almas gemelas

Al ver a Anne, Jack también sintió ese cosquilleo en los ijares que te demuestra que quien tienes enfrente puede ser la persona perfecta para compartir no solo tu cama, si no , también tu vida.

Dedicó parte de su fortuna a conquistarla, aunque siendo sinceros, por una vez ella estaba mas pendiente del hombre que del dinero, pues hay que decir que el famoso pirata Jack Rackham estaba muy bien dotado para las artes amatorias.

Tras un mes de desenfreno sexual, Jack decidió unirse al capitán Burgess como corsario en busca de barcos españoles y Anne, que no quería perder de vista aquella ¨tranca¨ dedicó disfrazarse de hombre y partir con él ( También influyó bastante que el gobernador quería azotarla por adulterio, claro )

En la lucha Anne se comportó con la misma bravura que sus compañeros que de poco los sirvió pues el primer barco español con el que toparon fue un galeón que los mandó a pique sin contemplaciones.

Por otro lado, el gobernador no había olvidado a Anne y la había puesto en busca y captura.

Para colmo de males, tanto copular con Jack trajo el resultado esperado, un embarazo.

Si la tripulación se llegaba a enterar que había una mujer a bordo aquello podía terminar en una escabechina, con lo cual, pusieron rumbo a Bahamas de nuevo.

En el trayecto, Anne abortó con lo que el primer match ball estaba salvado, pero no había que tentar mas a la suerte.

De vuelta en la isla, se enteró que su marido la habia denunciado por adultera y que los hombres del rey la buscaban pero también se enteró ( Por un, aquí te pillo, aquí te mato con uno de los conjurados ) de un complot para dar matarile al gobernador.

Y con las mismas se fue a verle y le dio aviso de la conjura.

Esto hizo ganarse el perdón del gobernador y,  cuatro carantoñas ( y una felación descomunal ) le hizo ganarse su amistad.Cuando el ofendido marido de Anne volvió y exigió el castigo, fue invitado a divorciarse con muy buenas maneras.

Tras su negativa y su intención de apelar al rey , Anne y Jack se echaron definitivamente en manos de la piratería.

El tiempo pasaba apaciblemente entre asalto y asalto y la verdad era que la actividad estaba resultando bastante productiva.

Desde el encontronazo con el barco español, habían aprendido a seleccionar mejor las presas y estaban obteniendo una cantidad de victorias muy aceptable.

Mary Read, el triangulo pirata

Uno de los asaltos fue mas duro de lo habitual y cuando pusieron los pies en cubierta del navío ( Un barco alemán para mas señas ) encontraron entre la diezmada tripulación a un joven demasiado delicado como para ser un avezado marino.

Anne le perdonó la vida y lo bajó al camarote donde descubrió que el delicado joven era en realidad una hermosa mujer de nombre Mary Read.

Anne nunca había tenido una experiencia homosexual pero se dio cuenta que la visión de Mary desnuda, frágil y asustada la estaba poniendo muy morbosa.

En ese instante entró Jack en el camarote y el ver a Mary desnuda, con los pechos pequeños y las caderas estrechas junto a la exuberante belleza de Anne, le provocó una erección de proporciones gigantescas.

El sueño de cualquier hombre estaba allí, poder satisfacer a dos mujeres tan hermosas a la vez era un regalo que nadie se esperaba.

Y la verdad es que Mary no puso muchos reparos a la situación.El cuerpo tan voluptuoso de Anne la fascinaba y la visión del enorme falo de Jack hacia que su sexo se humedeciese de manera prematura.

El acoplamiento fue sumamente placentero para los tres.Al sexo placentero y suave que se procuraban entre ellas había que unir las salvajes embestidas de jack, su ímpetu y el dolor y placer que proporcionaba su enorme miembro.Sobre todo Mary, al ser la primera vez que tenia un falo de esas dimensiones, no supo si desmayarse de placer o aullar de dolor cuando la penetro por detrás.

La vida a partir de aquí fue un delirio de los sentidos, a las orgías triangulares les seguían abordajes provechosos donde la s mujeres se desenvolvían de manera valiente y leal, peleando igual o mejor que cualquier hombre.

Victoria tras victoria y sexo tras sexo llego el día en que fueron objeto de la ira del gobernador.

La sanguinaria leyenda de Barbanegra estaba haciendo mucho daño a los piratas y un día del año de nuestro señor de 1720, un navío a las ordenes de Jonathan Barnet puso fin a la aventura de Anne.

Aunque ella y Mary se defendieron con saña, no pudieron hacer nada frente a los hombres del rey, en parte debido, a la inmensa borrachera que llevaba toda la tripulación pirata.

Incluso Jack, después de expeler su esperma en ellas cuatro veces, se había unido a sus hombres en la multitudinaria francachela.

Un final inesperado para una pirata

Los prisioneros fueron llevados a Jamaica donde se celebró el juicio contra ellos que tuvo repercusión en todo el caribe, pues fue el primer testimonio, ademas por escrito, de la existencia de mujeres pirata.

Todos los hombres fueron condenados a la horca mientras que ellas dos tuvieron que ser libradas de la muerte al pronunciar la famosa frase “ Abogamos por nuestros vientres, señor “

Y es que después de tantos meses de fornicación con Jack, estaban embarazadas.

Aunque ella y Mary estaban condenadas a prisión pudieron visitar a Jack antes que le pusiesen la corbata de cáñamo y era tal el resentimiento que Anne tenia por haberse dejado atrapar que le soltó una variante de la frase que Aixa la Horra le había espetado a Boabdil cuando este perdió Granada a manos de los Reyes Católicos.

La variante dejó a Jack con el rabo entre las piernas ( Nunca mejor dicho ). “ Si hubieras peleado como un hombre, no tendrías que morir ahora como un perro”.

Y así le dejó para que fuese a reunirse con el altísimo.

La vida en prisión era dura pues nada tenían que ver las prisiones del sigloXVIII con las de ahora y debido a la falta de higiene y salubridad, así como la escasez de alimentos, Mary contrajo el tifus.

Era difícil consolarla pues no era la muerte lo que mas le apenaba, si no, que moriría si dar a luz a su hijo y este moriría con ella.

Y así, poco antes de que ella diese a luz, Mary Read moría, sucia y purulenta, en una inmunda prisión de Jamaica.

Pero no todo eran malas noticias, su padre se había enterado de su situación y acudió , junto a un nuevo procurador a comprar la voluntad del gobernador ( Lo único que podía doblegar la ley era el oro ).

Otra leyenda dice que no fue el oro de Cormac lo que compró el indulto de Anne si no una carta de Bartolomew Roberts, uno de los piratas mas famosos de todos los tiempos, amenazando con arrasar la isla si no se la ponía en libertad.

Fuese con fuese, Anne salió en libertad con apenas 20 años, un hijo de Calico Jack en el vientre y un futuro incierto y aterrador.

Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que el nuevo procurador que había ayudado a su padre a sacarla de prisión era Raymond, cuyo nombre era mas falso que el alma de Judas ( En realidad se llamaba Joeph Burleigh ) y que estaba dispuesto a casarse con ella, olvidar su pasado y convertirla en una mujer respetable.

O no. No le importaba ni su pasado , ni los hijos que pudiese tener de un pirata ni que ella quisiese seguir siendo una alocada pirata, solo quería pasar el resto de su vida con ella.Poseerla, penetrarla y amarla una y otra vez hasta el día en que fuese a rendir cuentas al otro mundo.

Y la verdad es que Anne debió aceptar la propuesta y cumplir su parte pues murió en Carolina del sur, con 8 hijos, muchos nietos, como una mujer respetada, a los 84 años de edad.

Corría el año de 1782.

Si te sientes un verdadero pirata pincha en la imagen y mira como puedes convertirte en un autentico buitre del mar

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